Publicaciones,  Reflexiones

Devocional diario, un cuaderno para crecer

Este fin de semana que pasó fue especial para mi esposo y para mí: tuvimos un retiro de jóvenes en la iglesia. Para las que alguna vez asistieron a alguno, sabrán lo bien que se vuelve. Uno puede experimentar allí la presencia del Señor, no solo en las reuniones y alabanzas, sino también en el tiempo que se comparte con las otras personas que asisten.

Cada momento es especial, desde el café con leche en taza de plástico de la mañana que uno toma medio dormido, conversando acerca de lo bien (o mal) que se durmió, hasta las reuniones y momentos de silencio donde uno observa con detenimiento no solo la naturaleza que lo rodea, sino principalmente su propia vida y piensa en cómo realmente quiere que sea…

No es el primer retiro al que asisto, ya son muchos en todos estos años de cristiana, pero cada uno es único y especial y este no fue una excepción. De todas formas, no es en el retiro en lo que me quiero centrar en este post sino en el después. Porque hay algo que lamentablemente suele ser un común denominador en muchos y es que, pasado un tiempo, todo ese entusiasmo que uno recibe pareciera desvanecerse con el pasar de los días.

En esto influyen muchos factores, pero el principal es que descuidamos lo más importante, que es el crecimiento espiritual cotidiano, porque andamos apurados, entretenidos con otras cosas y ocupamos nuestro día con todo menos con lo más valioso.

Por todo esto, preparé un cuaderno especial, un cuaderno para crecer. Es un cuaderno con el que de una forma muy sencilla nos podemos hacer un seguimiento cotidiano de cómo vamos día a día.

El cuaderno se compone de cuatro partes:

  1. Control de hábitos.
  2. Calendario mensual.
  3. Sección para anotar reflexiones
  4. Hojas para anotar motivos de oración.

¿Cómo se usa cada sección?

Control de hábitos

El control de hábitos es una cuadrícula que te muestra el año completo. La idea es pintar cada cuadradito (día) en el que uno haya dedicado tiempo a buscar al Señor. De una forma sencilla y muy visual, uno puede medir (muy a grandes rasgos, por supuesto) cómo anda en esta área de su vida.

Calendario mensual

El cuaderno no es una agenda, pero me pareció importante tener un lugar donde anotar los eventos que uno tenga y algunos compromisos importantes para no olvidarlos. Es muy similar al plan mensual que tengo publicado en Instagram (dejo el link al final del post).

Sección para anotar reflexiones

Esta sección junto con la primera son evidentemente las más importantes. En esta sección hay espacio para anotar la fecha, un pasaje y una pequeña reflexión o algo que podamos destacar de lo que hayamos leído en el día. Me encanta la idea de pensar en tener en un cuaderno todo el avance que uno pueda hacer en su vida (o mejor dicho, que el Señor pueda hacer en uno) a lo largo de los meses.

Hojas para anotar motivos de oración

Agregué al final del cuaderno unas hojas para anotar los motivos por los que estamos orando. Creo que es otra forma de ver, esto tal vez más a largo plazo, cómo Dios va respondiendo a nuestras oraciones y respaldándonos. Me imagino volviendo al cuaderno (ya completo) en unos años y ver todo lo que el Señor fue haciendo en mi vida, detalles que a veces solo podemos entender con el paso del tiempo.

 

 

Este fue un desafío más en mi nuevo emprendimiento de artículos de librería de organización y planificación, y realmente estoy muy contenta de poder haberlo concretado. Las invito a seguirme en mi cuenta de Instagram, @yata.papeleria, donde muestro más de lo que hago.

6 Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *